Las cuatro horas que hay que restar de un plazo
La primera es la del último enlace del día. Cuando el destino final no es la ciudad del aeropuerto, hay un segundo vuelo, un tren o una carretera con su propio horario. Perder ese enlace cuesta veinticuatro horas completas aunque el vuelo largo llegue puntual.
La segunda es la hora de cierre del destinatario. Un almacén industrial cierra, un hospital tiene un servicio de recepción con horario, un registro público cierra a una hora escrita en un pliego. La entrega solo existe si hay alguien que firme.
La tercera son las restricciones nocturnas del aeropuerto de destino, que en Europa son estrictas y en el Golfo prácticamente inexistentes. Un vuelo que en teoría podría llegar a las dos de la madrugada no llega si el aeropuerto no admite movimientos a esa hora.
La cuarta es el despacho de importación, que en unos sitios es cuestión de minutos y en otros de medio día. Esa cifra no la controlamos y sí la estimamos con honestidad en el presupuesto, con el peor caso razonable y no con el mejor.
El huso horario juega a favor y en contra
Hacia el este se pierde el día. Un vuelo que sale de Madrid a las diez de la mañana y dura siete horas llega a Dubái a las siete de la tarde hora local, y eso es una entrega de esa noche o de la mañana siguiente según el destinatario. Hacia el este, salir temprano es casi obligatorio.
Hacia el oeste se gana. Un vuelo que sale de Madrid a media mañana llega a Nueva York a media tarde hora local, con margen para entregar el mismo día laborable. Es la única dirección en la que un envío intercontinental se entrega antes de la hora a la que salió, en hora local.
Dentro de Europa el huso casi no importa y sí importa la densidad de vuelos. Con salidas cada pocas horas, un problema tiene solución; con una salida diaria, un problema es un día perdido. Esa es la variable que de verdad decide en el continente.
Díganos qué tiene que volar. Le respondemos con vuelo y precio.
Cinco preguntas cortas. Un jefe de tráfico contesta con una conexión concreta, la hora de entrega y un precio cerrado, de día y de noche.
- Un mensajero con nombre desde la recogida hasta la firma
- Aduana declarada en persona, con respuesta en el momento
- Empresa con licencia y factura ordinaria
Lo que ponemos en un presupuesto y lo que no
La diferencia entre una hora útil y una hora de aterrizaje es lo que distingue una oferta seria de una optimista.
- Hora de entrega previstaEn el reloj del destinatario, con el trayecto terrestre y el despacho contados.
- La conexión concretaNombrada, con su tiempo real de escala. No una promesa de que existe una vía.
- El margenCuánto colchón hay entre la llegada y su hora límite. Si es escaso, se lo decimos y buscamos una salida anterior.
- Las restricciones nocturnasDe los dos extremos, cuando afectan a la ruta.
- Lo que no ponemosUna hora de aterrizaje presentada como hora de entrega. Es el truco más común de este sector y no lo usamos.
Plazos: preguntas frecuentes
01¿Pueden garantizar una hora?
Damos una hora prevista con el vuelo concreto y el margen que tiene. Garantizar una hora que depende de un avión que no ha despegado sería una promesa que no se puede cumplir siempre, y en este oficio una promesa incumplida vale menos que un no.
02¿Qué pasa si el destinatario cierra antes de la llegada?
Se acuerda antes: o se busca una salida anterior, o se acuerda una entrega fuera de horario con el nombre de quien recibe, o se custodia hasta la mañana con el coste cubierto.
03¿Cuánto margen dejan en una conexión?
Más del mínimo legal, siempre, y más todavía en aeropuertos con terminales separadas. Una conexión perdida en este servicio es el envío entero perdido.
04¿Cuentan el fin de semana igual?
El vuelo sí y la aduana no siempre. Un envío que aterriza un sábado en un destino cuya oficina abre el lunes es un envío del lunes, y eso se dice antes de reservar.
05¿Y el cambio de hora?
Las diferencias que publicamos son de verano. En las semanas de cambio, la diferencia real puede variar una hora durante unos días y se comprueba para la fecha concreta del envío.
Los términos que va a oír en una asignación así
Cada uno con su página propia, su uso operativo y lo que se hace mal con él.